Los perros en la India se cuentan a cientos, a miles. No son sagrados como las vacas, pero estoy segura de que hay muchos más. La existencia de tantos perros es una de las cosas que me hacen pensar que en la India cada vez hay menos hambre.... si no, no habría perros por las calles. De hecho hay muchos más perros en las ciudades que en los pueblos y no creo que haya una campaña orquestada por los propios perros para emigrar a las ciudades.
A las cucarachas indias lo que mas les gusta es viajar. Viajar en tren que ya he comentado que es, con diferencia el medio de transporte más excitante de la India. Algunas sin embargo cometen la equivocación de buscar residencia fija de ocupas en alguna casa y pasa lo que tenía que pasar. Dos son pareja y tres una plaga. Sólo he visto un sitio donde las cucarachas se paseaban tranquilamente y con la cabeza muy alta: el templo Jainista de Calcuta. No me creeréis, pero una enorme cucaracha rubia se paró ante mí y con un gesto de las antenas me indicó que me apartara para que ella pudiese seguir su camino.
A las vacas, además de meditar en la playa las que tienen nivel económico para hacerlo, lo que más les pone es pararse en mitad de una calle o una carretera atestada de tráfico y demostrar a los humanos que por mucha prisa que tengan llegaran cuando los dioses y ellas lo decidan. Las vacas, con esa cara de soñadoras, con ese lento movimiento de rabo y con esa actitud de aquí no passsssa, nada nos recuerdan la importancia de introducir en nuestra vida cotidiana el concepto de shanti, shanti.
Los mosquitos indios son unos verdaderos especialista en picar al occidental. No he visto nunca a un indio con picaduras de mosquitos. No se si es que ya no les queda sangre, que están hartos de “picante” en las comidas o que a los mosquitos indios lo que les gusta es “la cocina extranjera”. Igual lo que ocurre es que a pesar de lo que digan los prospectos lo que realmente les gusta a los mosquitos es el sabor del Relec y el Odomus. Vamos que es oler una pielecita bañada el Relec y se corre la voz de que hay banquete.
Luego hay otra serie de picaduras cuya naturaleza he sido incapaz de descubrir pero que estoy segura de que provienen de maléficos animales invisibles que sólo existen en India. Contra estas picaduras sólo hay tres remedios :acostumbrarse, acostumbrarse y acostumbrarse. También hay un método preventivo: no acercarse a los niños que viven en la calle. Sin embargo éste método tiene una enorme contraindicación: te pierdes una de las cosas más bonitas de la India. En casos graves se pueden toman antihistamínicos. Realmente no sé si funcionan, pero te haces ilusiones y ya se sabe que de ilusión también se vive.
